Los estudios que como el de la universidad de Córdoba exponen esta diferenciación entre trabajadores son solo un ejemplo más de crítica hacia esta lamentable situación.
Lo más grave de este hecho es que no solo se queda en discriminación en el trabajo. La gente empieza a pensar en el extranjero como "un agujero negro" del trabajo, y en esta época de crisis se escucha la frase [nos quitan el trabajo]
Hay que concienciar al pueblo, al trabajador, a la población, que la crisis, su perdida de empleo, no viene del emigrante, que este no le quita nada. Hay que recordarle al autóctono que la gran mayoría de emigrantes trabajaban y trabajan en los empleos que otros no quisieron por la dureza del mismo.
Hay que hacer ver, que ya sea nativa o extranjera es la misma clase obrera, en un mundo donde cohabitan toda clase de seres, todos tenemos que tener los mismos derechos y deberes, sin que el nombre, apellido o lugar de nacimiento cuenten.
y nunca olvidar que todos somos emigrantes de algún sitio.